Un cliente del sector manufacturero registraba manualmente datos operativos en hojas físicas y luego los transcribía a hojas de cálculo, lo que generaba demoras, errores y complicaba las auditorías. La empresa requería digitalizar este proceso para agilizar la recolección de datos en las líneas de producción, asegurar su integridad y permitir análisis en tiempo real para una mejor toma de decisiones.